La Osteopatía y el nervio vago
(parte 3)

El nervio vago es el nervio más largo y complejo del cuerpo.Conecta el cerebro a muchos órganos importantes en todo el cuerpo (faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago, el páncreas y el hígado, y otras vísceras, como los riñones y los intestinos).

 

Hay muchas maneras de estimular el nervio vago para mantener el tono vagal alto y saludable (cantar, meditar, Yoga, Osteopatía, Acupuntura, Masajes, Reflexología, sociabilizar, etc.).

 

Vamos a describir algunas de la funciones del mismo:

 

- Controla los niveles de inflamación: los nervios envían información a través de señales eléctricas, y estas al alcanzar el extremo del mismo emiten una señal química llamada neurotransmisor (moléculas mensajeras).

 

El principal neurotransmisor utilizado por el nervio vago es la acetilcolina, que posee un potente efecto antiinflamatorio.

 

- Deglución: permite comer sin atragantarnos; cuando comemos el proceso de tragar se hace de manera automática y a su vez se detiene el reflejo de la respiración para no atragantarnos y evita el riesgo de que pase comida hacia las vías respiratorias (el nervio vago controla 5 músculos de la faringe).

 

- Saciedad: el nervio vago nos avisa que es necesario dejar de comer; las neuronas vagales informan al cerebro la cantidad de grasas que penetraron en nuestro hígado.

 

- Habla, respiración y relajación: inerva los músculos que participan en el habla.

 

En los pulmones, la activación del nervio vago ralentiza la frecuencia respiratoria y la hace más profunda, generando un efecto de relajación generalizada (por esto podemos activarlo a través de respiraciones profundas y lentas).

 

“La vida te lastima hasta que sueltas tus caprichos y disfrutas de tu respiración” Bert Hellinger.