Los pulmones y la Osteopatía visceral (y la importancia del ejercicio físico)

Parte 1

Los pulmones están situados dentro del tórax, a ambos lados del corazón, y están protegidos por las costillas y el esternon.

Estos órganos reciben el oxígeno procedente del aire inspirado y producen la eliminación del dióxido de carbono a través de la espiración.

Los mismos están conectados con las estructuras que lo rodean a través de una membrana fibrosa que los envuelve, parecida a una tela (la pleura).

Es muy frecuente la presencia de adherencias en las pleuras ("una parte de la tela esta arrugada", generando una pérdida de movilidad).

En 1852, Cruveilhier (famoso anatomista) escribió:

“Déjenos decir que es muy raro encontrar pulmones sin alguna adherencia sobre su superficie. Los viejos maestros (anatomistas) consideran las fibrosis u otras adherencias como naturales.”

Daremos un ejemplo de como una tensión en la pleura puede afectar a la columna cervical y generar síntomas en los miembros superiores:

Una persona que esta varias horas pintando su techo, con sus brazos en el aire y la cabeza hacia atrás (extendida), produce un estiramiento significativo sobre la pleura y los ligamentos vertebro-pleurales.

Estos ligamentos conectan el vértice del pulmón (la parte más alta del mismo) con las vértebras cervicales más bajas.

Este individuo, al día siguiente comienza a experimentar un dolor en los brazos llegando este hasta las puntas de los dedos, debido a la tracción generada por la pleura y su relación con los ligamentos que la conectan con las vértebras cervicales.

IMPORTANCIA DEL MOVIMIENTO Y EL EJERCICIO

La actividad física es importante a la hora de evitar las adherencias, o al menos para disminuir los efectos de las mismas sobre el equilibrio mecánico del cuerpo.

Una persona con un trabajo sedentario, que no hace regularmente ejercicio, tiene más probabilidades de poseer adherencias.

Esto se debe a que la actividad física genera un movimiento respiratorio mucho más amplio, movilizando los pulmones, pleuras y costillas.

“La falta de actividad destruye la buena condición de todo ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio físico la conserva.” Platón