HIDROTERAPIA
Los baños de sal y su efecto sobre los riñones

Existen diversas formas de cuidar nuestros riñones:

Ejercitarse, consumir poca azúcar y sal, controlar la presión arterial, comer sano y mantener un peso saludable, tomar agua, dormir lo suficiente y hacer actividades que reduzcan el estrés.

Todo lo que mejora el funcionamiento vascular en órganos como el corazón, el cerebro o los ojos, también implica una mejora en la función de los riñones.

En esta entrada hablaremos de una técnica milenaria y “olvidada”: los baños de sal.

Cuando nos sumergimos en agua caliente con sal, los poros de la piel se dilatan y hacen que nuestro organismo libere toxinas hacia el exterior.

A este proceso se lo denomina osmosis inversa, un proceso físico-químico en el cual nuestra piel, en vez de absorber el agua que la rodea, hace lo contrario.

Esto sucede porque el agua y la sal en la bañera superan la concentración salina de nuestras células, y así se produce la ósmosis inversa, de tal forma que el agua de nuestro cuerpo sale arrastrando toxinas a través de los poros hacia afuera (una especie de diálisis percutánea).

Todo lo antedicho disminuye el trabajo de los riñones, pulmones e hígado (tienen menos sustancias que filtrar).

La forma de realizarlo es llenar la bañera a la mitad (media bañera), con agua caliente, y agregarle la cantidad de 2 kilos de sal gruesa.

El tiempo de inmersión recomendada varía entre los 10 y los 30 minutos.

En general no conviene estar más de 15 o 20 minutos porque la diferencia de potencial osmótico comienza a igualarse, de tal manera que la piel puede comenzar a absorber el agua de la bañera, con toda la sal y toxinas eliminadas.

En cuanto a la periodicidad, si se tiene una enfermedad grave (ej. Insuficiencia Renal - consultalo a tu médico -) puede ser desde un baño diario, a dos o tres por semana.

Si es una acción terapéutica de mantenimiento basta con un baño a la semana o incluso al mes.

Cuando no se tiene una bañera, se puede hacer un baño de pies en una palangana (en 10 litros de agua colocar 250 gramos de sal gruesa).

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein