La Osteopatía y el concepto de Tensegridad

La tensegridad es un concepto derivado de la arquitectura, que significa “integridad tensional”.

Los sistemas con tensegridad tienen la capacidad de auto estabilizarse y son muy resistentes.

Según una definición sencilla de tensegridad, se trata de un sistema estructural constituido por elementos de compresión discontinua (en el cuerpo humano serían los huesos) conectados por cables de tensión continua (seria el tejido conectivo o fascia), que, debido a la forma en que se distribuyen las fuerzas en su interior, constituye una estructura que se auto estabiliza.

Si lo comparásemos con una carpa de campamento, los elementos de compresión son los palos de la carpa, y los cables de tensión seria la tela que envuelve a la misma.

Una carpa parece extremadamente ligera y frágil, sin embargo gracias a la propiedad intrínseca de tensegridad, es muy resistente.

Las fuerzas aplicadas sobre la misma se distribuyen rápidamente, en todas las direcciones, deformándose como un todo.

Cuando se deja de aplicar la fuerza externa, la carpa vuelve a su forma original, es decir, se auto estabiliza y vuelve a su eje.

El cuerpo humano es un sistema con tensegridad, y las tensiones en su tejido conectivo (membrana fibrosa que interconecta y envuelve todas sus estructuras) se distribuyen por todo el sistema corporal, pudiendo generar síntomas a distancia.

El objetivo de la osteopatía es retirar estas fuerzas desestabilizadoras permitiéndole al organismo reorganizarse y auto estabilizarse por si mismo.