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La Osteopatía visceral y la importancia de los riñones (parte 1)

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Los riñones son los órganos principales del sistema urinario.

Se encargan de la excreción de sustancias de desecho a través de la orina y cuentan con otras funciones muy importantes, entre ellas la regulación del equilibrio del medio interno del organismo (seria el líquido extracelular – el que rodea a todas las células -), controlando el volumen de los líquidos, y la secreción de diversas hormonas.

 

Se ubican en la parte posterior del abdomen a ambos lados de la columna vertebral (a la altura de las vértebras lumbares altas).

 

Cada uno tiene forma de poroto, y su tamaño es el equivalente al de un puño cerrado.

 

El riñón se mueve unos 600 metros al día.

 

En cada inspiración se mueve entre tres y cuatro centímetros, ya que el músculo diafragma lo empuja hacia abajo; este movimiento se repite 20.000 veces por día.

 

- Cada riñón contiene cerca de un millón de unidades funcionales (células) llamadas nefronas.

 

- Cerca de 1.700 litros de sangre son enviadas a los riñones cada 24 horas (el equivalente aproximado al peso de un automóvil).

 

- De estos 1.700 litros, 170 entran al parénquima renal (o sea, son filtrados).

 

- De los 170 litros, cerca del 99% es reabsorbido dentro de la circulación, y “lo que sobra” (uno o dos litros) son eliminados desde el cuerpo como orina.

 

Los riñones están relacionados hacia atrás con diversos nervios (12° intercostal, iliohipogástrico, ilioinguinal, cutáneo femoral lateral, genitofemoral, y más abajo los nervios femorales) que pueden verse afectados por la disfunción (perdida de movilidad) del riñón.

 

Por ejemplo, la compresión del Nervio Femoral generada por el riñón puede dar síntomas de hipersensibilidad del muslo del mismo lado, acompañada por dolor de inflamación de la capsula de la rodilla.

 

Esto genera a su vez un espasmo del psoas (músculo ubicado en la zona anterior de la cadera y que conecta con la columna lumbar) el cual tiende a rotar la pierna hacia afuera.

 

Por todo lo antedicho es fundamental liberar los tejidos que rodean al riñón para permitir que el organismo pueda autoestabilizarse.

 

“Hay que buscar el buen equilibrio en el movimiento y no en la quietud”. Bruce Lee

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